Circular Fashion

by Vanessa Guzek

La crisis por la pandemia ha hecho aún más visible un problema que siempre ha existido en la industria de la moda: La inmensa sobreproducción. Muchas tiendas siguen conservando la ropa del año pasado, que en circunstancias normales se habría vendido en la temporada de rebajas.

Por ello, la presión para replantear la sostenibilidad en la dirección del reciclaje y a la “circular fashion”es cada vez mayor y ha pedido a la Unión Europea actuar para animar y de cierto modo obligar a los minoristas y a los consumidores a abandonar los recursos no renovables, los productos químicos y los fertilizantes, y  extender la responsabilidad de las empresas hasta el final de la cadena de valor. El Gobierno Español ya actuó y aprobará en los próximos meses el Anteproyecto de Ley de Residuos (vid nuestro artículo sobre la regularización de la economía circular en España). Este año esta previsto que la Comisión Europea publique también su estrategia para los productos textiles sostenibles que determinará los próximos pasos que se marcarán para promover la circularidad y sostenibilidad del sector. En marzo 2020 la Comisión Europeo publicó su  plan de acción para la economía circular .

Para poder cumplir con las obligaciones futuras, las empresas del sector textil deben empezar a pensar en el escenario sostenible desde el comienzo con la producción de la ropa, y ponerse a examinar en qué medida sus piezas son actualmente reciclables. El objetivo debe ser incorporar la idea del reciclaje en el diseño textil, el desarrollo de productos y en la concepción de colecciones. En concreto, se trata de qué componentes, fibras y materiales deben utilizarse para sacar al mercado productos reciclables.

El proyecto de la empresa británica Worn Again Tecnologies es una de las grandes esperanzas para los luchadores de la circular fashion. “El proceso que hemos desarrollado desde 2012 junto al director científico Adam Walker parte de una prenda elaborada con una mezcla de poliéster, algodón y hasta un 10% de otras fibras (nailon, lana o elastina, por ejemplo). Los materiales son separados y descontaminados hasta obtener, por un lado, poliéster de calidad virgen y, por otro, una pulpa celulósica de alta calidad”, explica la fundadora estadounidense Cyndi Rhoades. 

Asimismo, es necesario que las empresas establezcan una cadena de recogida y reciclaje, implantando además una mejora en la gestión de los textiles que se desechan. 

Uno de los mayores problemas en el camino hacia la economía circular y las prendas reciclables es la falta de transparencia. A este problema se esta enfrentando la empresa startup alemana llamada Circular.fashion. EL objetivo es ofrecer a los minoristas y fabricantes un paquete completo de las últimas soluciones y tecnologías en materia de reciclaje y economía circular, desde su propio software de diseño circular hasta talleres individuales de creación de colecciones reciclables. Además, desde 2019 existe el sistema de reciclaje con el Circularity-ID, el pasaporte de producto online, que consiste en hacer transparente cada prenda mediante el escaneo. La idea detrás es que, a posteriori, los clasificadores de ropa usada puedan utilizar esta identificación para encontrar la camiseta azul del montón de ropa usada como pieza reciclable en la estación de clasificación inteligente desarrollada por Circular.fashion y así entregarla a la industria para su reutilización o posterior reciclaje.

Otra empresa startup suiza Cycle8 promete ayudar a los fabricantes y a los minoristas para volver a convertir los residuos en ropa, crear así un “bucle infinito”, tal como indica el propio nombre empresarial. Es importante no romper la cadena de información. Muchos minoristas y fabricantes se limitan a sacar de la tienda y, por tanto, del sistema los productos invendibles, las sobras y la ropa pasada de actualidad que cuelgan en los almacenes para empaquetarlos sin ninguna clasificación en contenedores. Así es como la mercancía se convierte realmente en residuo. Cycle8 ha desarrollado una aplicación que escanea estos restos de mercancías. Digitalizados y subidos al segundo mercado pueden ser vendidos y exportados de forma transparente y legal para su reutilización.

Igualmente, la empresa holandesa Valvan Bailing System junto con Circle Economy han creado la tecnologia Fibersort para mejorar el sistema de clasificación de las prendas, empleando una tecnología de detección óptica para identificar la composición de fibras en una prenda y reagrupar las piezas en grandes bloques. 

 

Existen por lo tanto muchas empresas en el mercado que ayudan a la industria textil a cambiar sus procesos actuales de producción, recogida y reciclaje. El sector textil debe centrarse ahora en implantar la economía circular en sus estrategias empresariales. Es la solución para minimizar la sobreproducción y sustituir la forma del consumo actual que sigue siendo el de  “comprar-usar-tirar” a ‘comprar menos- usar mas – tirar menos/reciclar más – volver a usar”, y así darle a la ropa una vida circular.  Veremos como el sector textil se adaptará y creará su circular fashion. 

 

 

 

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